¿Cuales son las causas progresistas claves en el mundo de hoy? El cambio climático. La desiguladad. El excesivo poder corporativo. La destrucción ambiental. La crisis de refugiados. La política de austeridad. Y más.

Se sabe que todas estas problemáticas están interconectadas, causadas por un sistema económico profundamente defectuoso. Es por ésta razón que campañas en contra de acuerdos internacionales de comercio tal como el TTIP, es decir el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión y en contra de la Organización Mundial del Comercio, han podido mobilizar tantos intereses diversos. Estos acuerdos afectan negativamente al medio ambiente a través de la explotación de recursos naturales. Incrementan el tránsito por tierra, mar y por el aire, lo cual a su vez contribuye al calientamiento global. Fuerzan la migración económica creando un mercado inseguro y global para la mano de obra a baja remuneración.

Mientras midamos el éxito de éste sistema profunademte defectuoso utilizando el Producto Interno Bruto (PIB), todo en contra de lo cual luchamos seguirá ganándonos. Recuerden: lo que medimos es lo que recibimos. Presentemente, solo las transacciones monetarias son las que cuentan en lo que describimos como prosperidad. Aún si aquello destruye a nuestra sociedad y al medio ambiente. Los árboles no tienen valor para el PIB hasta que no se talen. Enfermedad, polución y depresión crean PIB en el complejo industrial de salud. Pero las cosas que nos traen bienestar y felicidad, escencialmente las cosas que hacemos para no enfermarnos o sufrir bajo depresión, no figuran en el PIB.

El PIB ejerce una influencia directa sobre las desiciones políticas. Está consagrado en los objetivos de desarrollo sostenible del 2015 elaborado por las Naciones Unidas e integrado en tratados de la Unión Europea. Marca profundamente las acciones y políticas del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, tal como de las agencias de clasificación (rating). Incentiva inherentemente la destrucción ambiental, favorece las ganancias corporativas sobre el salario de sus empleados e ignora completamente la salud y el bienestar.

Deshacernos del PIB es un paso vital hacia la construcción de la economía que queremos. Tenemos que unir nuestras fuerzas en presionar a los gobiernos de remplazar el PIB con nuevos indicadores que miden el bienestar humano y el de nuestro ecosistema. Éstos indicadores serán nuestros instrumentos para transformar el sistema de gobernanza a nivel local, nacional e internacional.

Sin el apoyo del PIB, los argumentos económicos utilizados para perpetuar industrias que destruyen al medio ambiente, al sistema de comercio desigual y explotativo, la austeridad y la expansión corporativa no pueden continuar. Deshaciéndonos del PIB, le quitamos el poder a las mega-corporaciones de ejercer su influencia en lo que calificamos como éxito, y lo que actualmente hace que consideremos estas actividades como aceptables en nuestra sociedad. En fin, les quitaríamos el poder de dictar políticas públicas a nivel mundial.

Miles de organizaciones de la sociedad civil en Europa y alrededor del mundo, trabajan por un mundo mejor. Forjar un frente unido en contra el PIB nos puede ayudar a cada una de estas organizaciones que trabaja por el bienestar social, económico y ambiental de alcanzar sus metas.

Únete a la campaña Stop-GDP haciéndola parte de los mensajes de sus propias campañas. Queremos construir una red de organizaciones que, en conjunto, pueden aplicar presión de forma masiva para alcanzar el cambio que nos ayudaría en todos nuestros objetivos.

Infórmate visitando nuestro sitio web Stop-GDP. Para recibir mayores informaciones de cómo te puedes involucrar, por favor contáctanos.

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